Llegan los días de Semana Santa y Pascua, y con ellos las vacaciones, las cuales, se suelen acompañar, en muchas ocasiones, de viajes por carretera.

Aunque el vehículo debe estar preparado durante todo el año, antes de emprender un viaje en coche, es un buen momento para verificar que el estado de éste es óptimo y partir así tranquilo. Y, para ello, es necesario revisar algunos aspectos clave de su mantenimiento.

Además, con la llegada del calor también es necesario revisar  ciertos aspectos que olvidamos durante la época de invierno. Aquí os brindamos unos consejos para poner a punto vuestro vehículo antes de realizar un viaje de largo recorrido:

NEUMÁTICOS

Los neumáticos son muy importantes para la seguridad, por ello se recomienda realizar una vez al mes una simple comprobación visual, y siempre antes de iniciar un trayecto largo. Estos suelen estar diseñados para durar unos 50.000 km, si son de buena calidad. Es el único elemento de nuestro vehículo que lo pone en contacto con el suelo.

Se incluyen dentro del triángulo de la seguridad junto con los amortiguadores y los frenos.

Es de suma importancia vigilar la presión y el desgaste de los neumáticos de nuestro coche, así como la antigüedad de las cubiertas, no sólo por seguridad, ya que también nos puede llevar a graves sanciones. Sobre la presión, suele indicarse normalmente en la puerta del conductor la presión correcta del neumático establecida por el fabricante. No obstante, cuando el vehículo va muy cargado, es recomendable aumentar la presión de los neumáticos.

LIMPIAPARABRISAS

Las escobillas limpiaparabrisas cumplen una función fundamental para la seguridad del conductor. Ya que cuando no barren de forma adecuada, impiden la correcta visión.

Se recomienda cambiar estos elementos tras el verano, ya que las horas de sol y las altas temperaturas influyen en que los limpiaparabrisas dejen de cumplir bien su función. Sin embargo, también es recomendable revisarlas antes de realizar un viaje largo, así como que tenga líquido limpiaparabrisas.

SISTEMA DE AIRE ACONDICIONADO

Es imprescindible para viajes por zonas con altas temperaturas, ya que consiguen que la temperatura dentro del habitáculo sea la adecuada, algo necesario para evitar la fatiga al volante. Por ello, antes de salir de vacaciones, es recomendable encenderlo, y si no enfría rápido será el momento de cambiar el filtro de aire o de recargar el gas refrigerante.

El filtro de aire es necesario para garantizar que el aire llegue bien al motor sin partículas que lo puedan dañar. Es necesario revisarlo cada vez que se lleva al taller para su mantenimiento. La vida de este elemento varía según los lugares por los que circula el vehículo.

FRENOS Y  AMORTIGUADORES

El desgaste de los frenos va a depender del modo de conducción y del medio habitual por el que circule el vehículo. Si estos están en mal estado provoca que aumente la distancia de frenado en caso de emergencia.

Por ello, es de suma importancia que el sistema de frenos sea revisado por un especialista al menos una vez al año. Además, hay que estar pendiente de los testigos del coche, ya que la mayoría de ellos cuentan con sistemas de aviso de desgaste de frenos. Por ello, antes de comenzar un viaje hay que observar estas alertas para ver que no hay nada extraño.

Para mantener los frenos en buen estado, es recomendable no abusar de ellos para evitar que se calienten. Por otro lado, hay que controlar también el líquido de frenos.

LUCES

Siempre se deben revisar las luces del vehículo, ya que es obligatorio mantener el sistema de iluminación y señalización en buenas condiciones, puesto que la visibilidad es clave para una conducción segura. Recomendamos revisar que todas las luces del vehículo funcionan correctamente antes de salir de vacaciones. Si se observa que alguna falla, simplemente habrá que cambiar la bombilla. También es conveniente mantener limpia la superficie exterior.

SISTEMA DE REFRIGERACIÓN

Es un elemento importante para evitar que el motor de nuestro vehículo se sobrecaliente. Antes de emprender un viaje, es recomendable que un profesional revise su estado, así como del radiador y los manguitos, para verificar que no existe ninguna fuga de líquido refrigerante que pueda ocasionar un calentón del motor.

CAMBIO DE ACEITE

Es uno de los elementos esenciales en el mantenimiento de nuestro vehículo, ya que se encarga de lubricar el motor y suavizar así su rozamiento. Sin embargo, el aceite tiende a ensuciarse y perder propiedades, por ello es recomendable reemplazarlo cada 15.000 kilómetros. De todos modos, siempre hay que seguir las recomendaciones del fabricante, ya que cada uno recomienda una frecuencia diferente.

Antes de iniciar un viaje se recomienda revisar el nivel de aceite del vehículo, lo cual puedes hacer tú mismo con ayuda de la varilla indicadora y si fuera necesario, habrá que rellenar el depósito, sin llegar al nivel máximo indicado.

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