Con el fin de reducir los siniestros las autoridades establecen controles para evitar que se conduzca tras el consumo tanto de alcohol como otras drogas.


ANTE UN CONTROL DE ALCOHOLEMIA.

El consumo de alcohol y estupefacientes son los enemigos más peligrosos de un conductor.

Los agentes que están efectuando el control, siguiendo un protocolo establecido y teniendo en cuenta una serie de factores que les pueden alertar que el conductor ha estado consumiendo proceden a dar el alto al vehículo en la zona habilitada para realizar las pruebas necesarias.

Antes de nada, los agentes informan del procedimiento que se va a llevar a cabo por medio de un etilómetro de mano que deberá usarse con una boquilla desechable. El conductor deberá soplar hasta que se lo indique el agente.

Negarse a realizar dicho control conlleva sanciones económicas de 1.000€ y la retirada de 6 puntos del carnet.

Ahora bien, si nos sometemos a la prueba el límite varía si se trata de profesionales al volante o de particulares en general.

Los profesionales no pueden superar los 0,3 gramos por litro en sangre, mientras que el resto de conductores tienen el límite en 0,5 gramos por litro en sangre.

La sanción económica impuesta puede variar entre los 500 y los 1.000€ además de la retirada entre 4 y 6 puntos del carnet dependiendo del nivel de alcohol en sangre encontrado.

Si al realizarte el control de alcoholemia das positivo y eres reincidente, te enfrentas a una pena de 1.000€ y de una retirada de entre 4 y 6 puntos.

Son reincidentes aquellos conductores que han dado positivo en el mismo año o en el anterior.

Como novedad, en la reciente reforma de la ley de seguridad vial, el aumento de vehículos de movilidad alternativa que no precisan de carnet entre los usuarios más jóvenes.

¿CUÁNTO DEBES BEBER PARA DAR POSITIVO?

La ley establece que el resultado de una prueba de alcoholemia es positiva cuando el conductor supera la tasa de 0,5 gramos por litro de sangre o 0,25 mg/litro si se trata de aire expirado.

Para los conductores profesionales, el límite se sitúa en 0,3 gramos por litro de sangre y 0,15 mg/litro de aire expirado.

Si el resultado de la prueba es negativo o el resultado se encuentre por debajo del límite establecido, el conductor puede continuar con su camino.

A pesar de tener fijada una tasa límite ante la que no se puede seguir circulando, no debemos olvidar que cualquier presencia de alcohol, por pequeña que sea, puede ser perjudicial.

En caso de que fuera superior, el conductor se someterá a una segunda prueba con un etilómetro evidencial que se encontrará en el vehículo de atestados de los agentes. Ambas pruebas deben realizarse antes de pasar 10 minutos.

Si esta segunda prueba diera por debajo del límite permitido, el conductor podrá reanudar su camino. Si se corrobora el resultado,

El conductor que ha dado positivo en los dos controles anteriores, puede solicitar la realización de una prueba de contraste.

Se trata de una prueba clínica en la que se realiza un análisis del alcohol en sangre de una muestra extraída al conductor en el centro sanitario más cercano al lugar en el que se encuentren.

El interesado debe asumir los costes de esta prueba. Si el resultado de esta prueba fuera negativo, se le reembolsará el importe abonado.

Si sigue siendo positivo, el agente procederá a sancionar vía administrativa o penal al conductor y el vehiculo será inmovilizado a menos que otra persona que no haya dado positivo en las pruebas realizadas, pueda llevarlo.

A TENER ENCUENTA EN UN CONTROL DE ALCOHOLEMIA.

Los controles de alcoholemia positivos, de manera habitual, acaban en un juicio rápido. Por este motivo hay varios puntos que hay que tener en cuenta:

Negarse a realizar el control de alcoholemia cuando los agentes lo requieren, es un delito de desobediencia a la autoridad. Este hecho conlleva una pena aún más grave que la alcoholemia.

El comportamiento durante la realización del control es tomado en consideración. No está de más tener un comportamiento correcto durante la prueba, ya que en el atestado queda reflejado.

En el supuesto de la tasa de alcohol fuera considerada un delito y este hecho deparara en un juicio rápido.
La multa impuesta varía en función de la capacidad económica del multado.

En el juzgado preguntan la situación económica del afectado. Teniendo en cuenta este hecho, por la misma infracción, una persona con recursos económicos elevados, recibirá una multa de mayor cuantía.

Para el pago de la pena, es posible acordar el fraccionamiento de los pagos. En el caso de que el pago no llegue a realizarse, puede conllevar multa de prisión.

CONTROLES DE OTRAS DROGAS

La manera de proceder para este tipo de contrales es similar a la de los controles de alcoholemia.

El agente detiene al vehículo y le recogen saliva para realizar el drogotest. Con esta prueba no se detectan los niveles de sustancia en el organismo, sino que simplemente arroja un resultado binario, es decir si es positivo o negativo.

Con el drogotest y en unos tres minutos, se puede rastrear en el organismo la presencia de cinco sustancias: cannabis (CA), antefaminas (AM), metanfetaminas (MET), cocaína (CO) y opiáceos (OP).

Una vez obtenido un primer resultado positivo en la prueba indiciaria, se le solicita una segunda muestra salival, prueba evidencial, que es analizada en un laboratorio para la confirmación del positivo.

Desde ofertadecoches.com esperamos que esta información pueda ser de utilidad.

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